PSIQUE: LA MUJER MÁS BELLA

Psique (en latín Psyche, en griego Ψυχή), divinidad griega y protagonista de un mito latino, es la personificación del alma. 
Según la historia, inmortalizada por Apuleyo, en su Matamorfosis -El asno de oro-,  en su Psique era la menor y más hermosa de tres hermanas, hijas de un rey de Anatolia. Afrodita, Anatolia. Afrodita, celosa de su belleza, envió a su hijo Eros -Cúpido- Eros (Cupido) para que le lanzara una flecha de oro oxidado, que la haría enamorarse del hombre más horrible y ruin que encontrase. Sin embargo, Eros se enamoró de ella y lanzó la flecha al mar; cuando Psique se durmió, se la llevó volando hasta su palacio.

 Eros y Psiqué. C. Albacini. s. XVIII

Para evitar la ira de su madre, una vez que tiene a Psique en su palacio, Eros se presenta siempre de noche, en la oscuridad, y prohíbe a Psique cualquier indagación sobre su identidad. Cada noche, en la oscuridad, se amaban. Una noche, Psique le contó a su amado que echaba de menos a sus hermanas y quería verlas. Eros aceptó, pero también le advirtió que sus hermanas querrían acabar con su dicha. A la mañana siguiente, Psique estuvo con sus hermanas, que le preguntaron, envidiosas, quién era su maravilloso marido. Psique, incapaz de explicarles cómo era su marido, puesto que no le había visto, titubeó y les contó que era un joven que estaba de caza, pero acabó confesando la verdad: que realmente no sabía quién era. Así, las hermanas de Psique la convencieron para que en mitad de la noche encendiera una lámpara y observara a su amado, asegurándole que sólo un monstruo querría ocultar su verdadera apariencia. Psique les hace caso y enciende una lámpara para ver a su marido. Una gota de aceite hirviendo -de la que Apuleyo hace un tópico medieval: stilla olei ardentis-  stilla olei ardentis) cae sobre la cara de Eros dormido, que despierta y abandona, decepcionado, a su amante.
Cuando Psique se da cuenta de lo que ha hecho, ruega a Afrodita que le devuelva el amor de Eros, pero la diosa, rencorosa, le ordena realizar cuatro tareas, casi imposibles para un mortal, antes de recuperar a su amante divino. Como cuarto trabajo, Afrodita afirmó que el estrés de cuidar a su hijo, deprimido y enfermo como resultado de la infidelidad de Psique, había provocado que perdiese parte de su belleza. Psique tenía que ir al Hades y pedir a Perséfone, la reina del inframundo, un poco de su belleza que Psique guardaría en una caja negra que Afrodita le dio. Psique fue a una torre, decidiendo que el camino más corto al inframundo sería la muerte. Una voz la detuvo en el último momento y le indicó una ruta que le permitiría entrar y regresar aún con vida, además de decirle cómo pasar al perro Cerbero, Caronte y los otros peligros de dicha ruta. Psique apaciguó a Cerbero con un pastel de cebada y pagó a Caronte un óbolo para que le llevase al Hades. En el camino, vio manos que salían del agua. Una voz le dijo que les tirase un pastel de cebada, pero ella rehusó. Una vez allí, Perséfone dijo que estaría encantada de hacerle el favor a Afrodita. Una vez más pagó a Caronte y le dio el otro pastel a Cerbero para volver.
Psique abandonó el inframundo y decidió abrir la caja y tomar un poco de la belleza para sí misma, pensando que si hacia esto Eros le amaría con toda seguridad. Dentro estaba un «sueño estigio» que la sorprendió. Eros, que la había perdonado, voló hasta su cuerpo y limpió el sueño de sus ojos, suplicando entonces a Zeus y Afrodita su permiso para casarse con Psique. Éstos accedieron y Zeus hizo inmortal a Psique. Afrodita bailó en la boda de Eros y Psique, y el hijo que éstos tuvieron se llamó Placer o (en la mitología romana) Voluptas.

MITOLOGIA ROMANA

El mundo helénico estaba ya alcanzando su mayor apogeo (tanto artístico como cultural), cuando en el año 510 d.C., aproximadamente, se proclamaba como tal la Rebúplica de Roma.
Sin embargo, el pueblo romano no había conquistado aún su identidad como pueblo, algo que, por sí sólo, explicaría una evidente dependencia de la mitología romana respecto de la griega, pero es preciso reseñar (para conocerla), que también tuvieron influencias de muchos otros pueblos, tales como la cultura etrusca (que determinó, en cierto sentido, varios de los caracteres principales y fundamentales del propio pueblo romano; por ejemplo, cabría destacar en este punto el culto a los muertos), las culturas itálicas primitivas (importantes también por su sabiduría casi ancestral), y de, como sabemos a modo general y a grosso modo, la propia y misma cultura griega, donde, tras la conquista en sí, se produjo una auténtica colonizacion, tanto artística como cultural; algo interesante, teniendo en cuenta que se produjo desde los vencidos a los vencedores.
Pero no hay que equivocarse, pues sería un gravísimo error considerar a la mitología romana como una burda imitación de la griega. Fueron de su interés, pues los romanos nunca habían imaginado, ni por asomo, a sus dioses con forma humana, ni contaban en cierto sentido con un conjunto de mitos relacionados entre sí. Y es que la fusión definitiva del panteón grecorromano se produjo aproximadamente en el año 148 a.C., latinizando totalmente a la mitología griega, siguiendo adorando a sus dioses de caracter local con su nombre principalmente original, pero asimilando como divinidades primeras a los dioses griegos.
El hombre de Roma tiene la convicción y la misión transcendente de gobernar, de ordenar ese mundo ya conquistado, y en el que la familia aparece como módulo fundamental en la sociedad.
Como indicamos anteriormente, es preciso destacar (y tener en cuenta), que muchos otros pueblos tuvieron una influencia vital en la propia mitología romana, dado que, a medida que se fueron extendiendo a lo largo y ancho del mundo, su panteón fue adquiriendo a un número creciente de dioses extranjeros; algunos asimilados, y otros “cambiados”. Pues, además de cambiar en algunos aspectos el nombre de esas divinidades, latinizándolos, también llegaron a adorar dioses extranjeros con su nombre original.

De la mitología romana podemos hacer unas puntualizaciones:
  • La mitología romana está formada por las leyendas y mitos de la religión politeísta practicada en la Roma Antigua.
  • La mayoría de las divinidades del panteón romano provienen de Grecia con dioses que suplantaron a las divinidades locales con algunas raras excepciones. Por esta razón algunos artículos dedicados a los dioses romanos de origen griego pueden ser tratados como exactos a sus equivalentes griegos.
DIOSES ROMANOS

MITOLOGIA GRIEGA: ESQUEMA


Para una mejor comprensión de la mitología griega vamos a señalar unas pequeñas características:
  • La mitología griega está formada por un conjunto de leyendas que provienen de la religión de esta antigua civilización del Mediterráneo oriental. Los griegos, aunque no practicasen la religión, conocían estas historias, las cuales formaban parte de su acervo cultural.

  • Los dioses del panteón griego adoptaban figuras humanas y personificaban las fuerzas del Universo; al igual que los hombres, los dioses helenos eran impredecibles, por eso unas veces tenían un estricto sentido de la justicia y otras eran crueles y vengativos; su favor se alcanzaba por medio de los sacrificios y de piedad, pero estos procedimientos no eran siempre efectivos puesto que los dioses eran muy volubles.

  • La mitología griega es absolutamente compleja, llena de dioses, monstruos, guerras y dioses entrometidos. Algunos estudiosos afirman que llegó a haber hasta 30.000 divinidades en total.

  • Esta mitología comparte una estrecha similitud con la mitología romana, en cuanto a los nombres de varios dioses y personajes de importancia. También se relacionan en cuanto a la parte mitológica de la religión; creencias, tradiciones y todo lo ligado o referente a Mitología.

 
 DIOSES DEL OLIMPO
































































































DIOSES GRIEGOS Y ROMANOS

Es un tópico afirmar que la mitología romana es un plagio o una cointinuación de la griega con nombres latinos. Tal afirmación es inexacta y encierra sólo una parte de la verdad. La mitología romana posee mucho de original y quien se precia de haber profundizado en la mitología del mundo helénico hara bien en adentrarse en el estudio de la mitología romana para poseer una visión clara y completa de lo que denominamos mitología clásica. A lo largo de los siglos, la mitología romana extrae y adapta para sí concepciones religiosas y culturales de los países de la cuenca mediterránea: en primer lugar de Grecia, pero también de Egipto, Frigia o Siria. Pero la mitología romana no posee la riqueza intelectual y poética de la mitología griega, por ejemplo.
Y es que aunque los romanos son un pueblo profundamente religioso, sus dioses son, ante todo, los dioses son útiles y se espera de ellos acción y eficacia. Así encontramos dioses cómo Fontus (o Fons), dios de las fuentes y manantiales, Flora, diosa de los árboles, Pomona, que vela sobre los frutos, o incluso Fides, personificación de la palabra dada.

 Representación de Plutón, dios del inframundo

En el Imperio romano, se adora a dioses como Faunus, un antiguo dios protector de los rebaños y de los pastores, o Terminus, guardián de los límites de los campos, o Plutón, dios del inframundo. Los dioses más venerados son los protectores de la casa y de la familia, los Lares (espíritus de los antepasados), y los Penates, guardianes del hogar, para los que cada vivienda reserva un sitio. Un gran número de fiestas y de sacrificios son dedicados durante el año a todas estas divinidades.
Los romanos se consideran los humanos más piadosos y es por eso que son ayudados por los dioses. Los romanos también invitan a los dioses de los adversarios vencidos a acudir a Roma para ser honrados correctamente. Así, los dioses de los vencidos dejan a estos últimos, que perderán toda protección, y se pondrán del lado de los romanos, para ayudarle aún más a ellos.
Este sincretismo romano llega a su panteón: los mismos dioses que los griegos, con las mismas particularidades; la única diferencia está en su nombre.
Vemos en la sig. tabla los dioses griegos y el nombre que los latinos cambiaron:























NOMBRE GRIEGONOMBRE ROMANOPAPEL EN LA MITOLOGÍA
AfroditaVenusDiosa de la belleza y deseo sexual
ApoloFeboDios de la profecía, medicina y arquería
AresMartesDios de la guerra
ArtemisaDianaDiosa de la caza
Asclepios EsculapiosDios de la medicina
AteneaMinervaDiosa de las artes, oficios y de la guerra
CronosSaturnoDios del cielo
DémeterCeresDiosa de los cereales
DionisioBacoDios del vino y vegetación
ErosCupidoDios del amor
GayaTierraMadre tierra
HefestoVulcanoDios del fuego
HeraJunoDiosa del matrimonio
HermesMercurioMensajero de los dioses
HestiaVestaGuardiana del hogar
HipnosSueñoDios del sueño
HadesPlutónDios de los mundos subterráneos
PoseidónNeptunoDios de los mares y terremotos
ReaOpsEsposa de Cronos / Saturno
UranoUranoDios de los cielos
ZeusJúpiterSoberano de todos los dioses

Sin lugar a dudas, el relato de la historia de Roma, es la base necesaria para el conocimiento y estudio de su mitología y, estte relato constituye uno de los  más maraviillosos y trascendentes de la humanidadd. Roma creó una cultura singular, sabiendo escoger lo mejor de los pueblos anteriores, añadiendo su peculiar ingenio y legando a la posterioridad esa huella imborrable de su ingenio.


TRES GRACIAS

En la mitología griega, las Cárites o Gracias -en griego  Χάριτες, en latín Gratiae- eran las diosas del encanto, la belleza, la naturaleza, la creatividad humana y la fertilidad. Habitualmente se consideran tres, de la menor a la mayor: Aglaya (‘Belleza’), Eufrósine (‘Júbilo’) y Talía (‘Festividades’).
Las Cárites solían ser consideradas hijas de Zeus y Eurinome, aunque también se decía que eran hijas de Hera, de Dionisio, o de Helios y la náyade Egle. Homero  escribió que formaban parte del séquito de Afrodita. Las Cárites también estaban asociadas con el inframundo y los misterios eleusinos. 
El río Cefiso cerca de Delfos  estaba consagrado a ellas, y tenían sus propias festividades, las Caritesias o   Carisias que son las fiestas de "Acción de Gracias", en las que se practicaba el banquete /convite "Charistía", en el que se comía torta de miel llamada piramús en honor de las Cárites.


Rafael, 1594

 Rubens, 1637

 Van Loo,  1763



Sobre la representación de las Cárites, Pausanias escribió:  Quién fue el que primero representó desnudas a las Cárites, en escultura o en pintura, no puede ser descubierto. Durante el periodo más antiguo, ciertamente, tanto escultores como pintores las representaban cubiertas. En Esmirna, por ejemplo, en el santuario de  Nemeses, sobre las imágenes se habían dedicado Cárites de oro, obra de Bupalo, y en el Teatro de esa misma ciudad hay un retrato de una Gracia pintado por Apeles. Igualmente en Pérgamo, en la cámara de  Atalo, hay otras imágenes de Cárites hechas por Bupalo; y cerca de lo que se llama Pythium hay un retrato de las Cárites, pintado por Pitágoras el Parío. También Sócrates, hijo de Sofronisco, hizo imágenes de las Cárites para los atenienses, que están ante la entrada a la Acrópolis de Atenas. Todas estas están igualmente cubiertas; pero artistas posteriores, no sé por qué razón, han cambiado la forma de retratarlas. Ciertamente los escultores y pintores actuales representan a las Cárites desnudas.  (Libro 9, xxxv.6-7)


Tres gracias en un fresco de Pompeya

En el Renacimiento,  el grupo escultórico romano de las tres Gracias en la biblioteca  Piccolomini ddel Duomo de Siena  inspiró la mayoría de los temas. Las Gracias se representan junto con otras varias figuras en la pintura de Boticelli, La Primavera. Rafael también las pintó en un cuadro hoy expuesto en Chantilly.  En el siglo XVII, en pleno barroco,  Rubens recuperó el tema adaptándolo al nuevo estilo en Las tres Gracias.  Entre otras representaciones artísticas, son el tema de las famosas esculturas de Antonio Canoca y Bertel Thorvaldsen.

 Las tres Gracias. Antonio Canova